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El tamaño sí importa
agosto 19, 2015|Cuentos

El tamaño sí importa

El tamaño sí importa

No soy gorda, tampoco flaca. Mediana, una común talla 8, a veces 10 cuando estoy hinchada. Nunca he sido una delgada y estilizada mujer que le quita el suspiro a las demás mujeres cuando camina a su lado ni aquella que va por la vida y todos le dicen “la gorda”.

Tampoco me siento tan afortunada porque ser mediana es estar en medio del mundo de las gordas y el de las flacas. Ni de aquí ni de allá, a la mitad de la báscula y de los problemas de gordura y delgadez. No me distingo entre las masas, “las medium somos medium”. Eso sí, no nos salvamos del sufrimiento por el estado de nuestro cuerpo, no hay escapatoria, seas del tamaño que seas , o, eso “creo” yo.

En la mitología nórdica Freya era la diosa del amor, la belleza, las profecías, la atracción , la magia, la sexualidad y la lujuria. Era irresistible, bella y voluptuosa -No soy como ella. Muchos se me resisten, ¿será por mi envoltura , por mi apariencia o porque soy muy complicada?-

Lo que no dicen los Nórdicos es que talla tenía Freya, puede ser que eso me hubiera ayudado, ¿qué tal que fuera M como yo?. Era voluptuosa ¿no? seguramente nunca usó una talla 2 y yo aquí estoy padeciendo porque no me siento bien dentro de mi propia piel.

Me siento ansiosa la mayoría del tiempo, me deprimo con facilidad y ya que estoy neteando soy medio descontrolada. Me enojo sin razón, grito, hago dramas y los novios que he tenido me han cortado diciéndome “loca” o afirmando que se sienten totalmente desesperados ante mi conducta.

No es que sea una destornillada de atar pero transpiro inconformidad y lo notan desde que me dicen ¡qué guapa! Porque no tardo en responder: -Ni tanto, me veo gorda, me veo ancha, este vestido me hace ver nalgona, mi cara se ve abotagada…- y todo tipo de frases de este estilo que tanto hombres como mujeres podemos enlistar sin ningún esfuerzo. Lo que pasa es que no soy la única, ellos ya se saben la letanía y nosotras cada vez la hacemos más larga, conozco pocas mujeres que se gusten mucho a ellas mismas. Bueno, a las cuarentonas y a las cincuentonas ¡les da por gustarse! y eso que están inmersas en su crisis de la edad, francamente a veces creo que es porque ya no ven bien y ahí las miro paseando en bikini su par de piernas con celulitis y su estómago flácido muertas de risa como si nadie viera su imperfección que dicho sea de paso no es una “ligera imperfección”. En el fondo, siendo sincera, las envidio. Se ven felices y cómodas.

Yo estoy medianamente pasable ante mi propia mirada. Me siento desnuda, observada y evaluada cuando uso traje de baño. Me siento como angelito gordo, desnudo y con alitas, de esos que hay pintados por todos lados en las iglesias.

Todo marcha mejor cuando tomo, el alcohol me viste más que un bikini. Obviamente me gusta el vodka, engorda menos. Entonces es cuando me siento mejor, algo así como más liberada. Hasta sexy me percibo y no me siento culpable de comer y eso es justo lo mejor del asunto: sexo y comida. No hay restricciones ni prohibiciones.

Al otro día, es otra historia, amanezco inflada y pobre del que se le ocurra hacer algún comentario respecto a mi apariencia, ya sea bueno o malo, yo lo leo de cualquier manera como: – Pareces una ballena a punto de parir que se quedó sin diuréticos.- Y así las cosas yo me pregunto si soy un huésped incómodo en un cuerpo común o si esto ya es un problema. Obviamente como percibo mis contornos está afectando mi relación conmigo y con los demás pero “los demás” no están fusionados a mi, en cambio, yo me quedo conmigo que es precisamente la persona con la que más trabajo me cuesta llevarme bien.

Si tan solo pudiera desentenderme de la fuerza que mi mente le da a mi apariencia, mi vida sería más simple, el tamaño dejaría de importar y yo podría ser una mujer diferente. Se que no puedo sola, se que los demás se dan cuenta, se que esto rebasa los límites de la preocupación “normal” por el peso, se que me hace daño, se que me limita pero ¡no puedo!

Lo que quisiera es amanecer siendo otra, tampoco es posible y, al final tampoco se como salir de mi cuerpo para meterme en el de una modelo y “remediar” todo este embrollo de un plumazo. ¿Y realmente esa sería la solución para enmendar mi talla y enderezar los enredos de mi cabeza?

¿QUÉ TE DICE A TI ESTA HISTORIA?

Como complemento te invito a leer el artículo de Trastornos Alimentarios dando clic aquí mismo.

19 comments
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19 coments

  • Monica
    septiembre 1, 2015 at 3:01 pm

    Muy cierto y doloroso, creo que debemos fomentar el aceptarnos como somos y aplacar el ego que no nos deja fluir y ser felices. Nos agobiamos por cosas que no deberían ser importantes.

    Muchas gracias Ana por tu ayuda para hacernos reflexionar en lo que realmente suma a nuestras vidas.

    Abrazo con cariño .

    • ANA MARIA GOFFIN STAINES
      septiembre 1, 2015 at 4:54 pm

      Tienes razón porque sufrimos tratando de encajar en un modelo de mujer que no es real

    • ANA MARIA GOFFIN STAINES
      septiembre 14, 2015 at 12:22 am

      Gracias Mónica estoy de acuerdo contigo. Gracias a ti!

    • mayo 20, 2016 at 5:41 pm

      A prvoicatove insight! Just what we need!

      • ANA MARIA GOFFIN STAINES
        mayo 31, 2016 at 10:18 pm

        🙂

    • ANA MARIA GOFFIN STAINES
      mayo 31, 2016 at 8:14 pm

      Totalmente de acuerdo Moni. Saludos!

    • ANA MARIA GOFFIN STAINES
      diciembre 12, 2016 at 3:12 pm

      Saludos y un abrazo Mónica

  • ENRIQUE Staines
    septiembre 13, 2015 at 1:39 pm

    He leído “El tamaño sí importa” y me ha llevado a reflexionar a cerca de la gran influencia que tienen, sobre todo en la mujer, el mundo de la moda –la fábrica de sueños- y las tendencias cambiantes sobre las dietas y las “novedades” como tomar agua e ir a un gimnasio, por ejemplo. La cultura occidental dicta cómo debe ser el cuerpo estético de una mujer: delgada. Estar delgada o flaca es lo “lindo”, lo “bueno”, lo “aceptable” y entonces se lo creen y hacen todo por lograrlo si reparar que la vida NO es una pasarela. ¿Qué sucede con esto? Viene la desilusión y la inconformidad con una misma. Y en esa fábrica de sueños se navega con un destino seguro: el naufragio. Aceptarse como se es no es conformarse, es comprenderse y amarse. Muchas veces las mujeres están inconformes con su cuerpo porque aman el de las modelos, prototipos del consumismo y una estética mal entendida.
    La belleza está en quien ve a una mujer, no en la mujer misma.

    Le comparto algo que escribí pensando en lo que acabo de leer.
    Estás invitada a recuperar tu mirada de niña, de niña bonita:

    “Niña mujer”

    Niña, apareces por ahí con tu paleta de limón.
    Mujer, eres de agua y desapareces por allá.

    Niña, te alegras por el aroma de una flor.
    Mujer, te enojas por una docena que no llegó.

    Niña, te descubres en el espejo y te asombras.
    Mujer, te descubres en el espejo y te cubres con sombras.

    Niña, manitas que juegan a la casita y a la mamá,
    Mujer, manías que sufren la casita y el ser mamá.

    Niña, anhelo de crecer, de ser mil cosas a la vez.
    Mujer, desvelo por crecer, de ser mil cosas a la vez.

    Oye, mujer de agua, todavía venden paletas de limón.

    por ENRIQUE Staines.

    • ANA MARIA GOFFIN STAINES
      septiembre 14, 2015 at 12:21 am

      Enrique gracias por compartir

      • mayo 20, 2016 at 5:33 pm

        Okay I’m codnnvcei. Let’s put it to action.

        • ANA MARIA GOFFIN STAINES
          mayo 31, 2016 at 10:20 pm

          Yes!

    • mayo 20, 2016 at 5:06 pm

      Kngwdeloe wants to be free, just like these articles!

  • marcela gastelum
    diciembre 1, 2015 at 1:07 am

    Me encantó lo que escribió Enrique. Cuanta razón tiene al recordarnos que la vida no es una pasarela, y muchas de nosotras nos aferramos a la exigencia de un cuerpo de modelo irreal y vivimos eternamente desilusionadas e inconformes. Qué dolor!!!
    El poema de Enrique está hermoso!!!

    • mayo 20, 2016 at 5:31 pm

      Grade A stuff. I’m uneibstuonaqly in your debt.

  • marcela gastelum
    diciembre 1, 2015 at 1:10 am

    Gracias Ana por ayudarnos a reflexionar y trabajar más en nuestra aceptación. Me encanta lo que escribes y cómo lo escribes. Me reflejo en cada tema que compartes.

    • mayo 20, 2016 at 5:10 pm

      Thanks for shiagnr. What a pleasure to read!

  • mayo 20, 2016 at 5:13 pm

    Never seen a betetr post! ICOCBW

  • Marcela
    diciembre 12, 2016 at 3:47 pm

    Felicidades por el escrito Ana.
    Me consientiza sobre una complejidad del pensamiento actual de nuestra imagen, en donde todo finalmente esta resumido a un pensamiento colectivo absurdo.
    Gracias!

    • ANA MARIA GOFFIN STAINES
      marzo 23, 2017 at 1:34 am

      Gracias a ti Marce

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